La cuenta 202 del Plan General de Contabilidad es Concesiones administrativas.
20. INMOVILIZACIONES INTANGIBLES
200. Investigación
201. Desarrollo
202. Concesiones administrativas
203. Propiedad industrial
204. Fondo de comercio
205. Derechos de traspaso
206. Aplicaciones informáticas
209. Anticipos para inmovilizaciones intangibles
Cuenta 202 Concesiones administrativas
Gastos efectuados para la obtención de derechos de investigación o de explotación otorgados por el Estado u otras Administraciones Públicas, o el precio de adquisición de aquellas concesiones susceptibles de transmisión.
¿Cómo se contabiliza la cuenta 202?
a) Se cargará por los gastos originados para obtener la concesión, o por el precio de adquisición, con abono, generalmente, a cuentas del subgrupo 57.
b) Se abonará por las enajenaciones y en general por su baja del activo, con cargo, generalmente, a cuentas del subgrupo 57 y en caso de pérdidas a la cuenta 670.
De que trata la Cuenta 202 Concesiones administrativas
La cuenta contable 202 «Concesiones administrativas» es parte del Plan General de Contabilidad (PGC) en España, concretamente dentro del grupo 2, que se refiere al inmovilizado intangible. Esta cuenta se utiliza para registrar los derechos obtenidos por una empresa mediante concesiones administrativas otorgadas por entidades públicas, las cuales permiten la explotación de bienes o la prestación de servicios en condiciones específicas.
Las concesiones administrativas son acuerdos en los que una entidad pública otorga a un particular o empresa el derecho a utilizar un bien de dominio público, como puede ser una carretera, un espacio urbano o una instalación pública, durante un periodo determinado y bajo ciertas condiciones. La contabilización de estos derechos es esencial, ya que representa un activo intangible que puede generar ingresos para la empresa a través de su explotación.
Desde el punto de vista contable, cuando una empresa adquiere una concesión administrativa, se registra en la cuenta 202 por el valor que se haya establecido en el acuerdo. Este valor puede incluir costos de adquisición, así como inversiones adicionales necesarias para la correcta explotación del bien o servicio. A medida que se amortiza la concesión a lo largo de su vida útil, la empresa debe registrar esta amortización en su contabilidad, reduciendo el valor de la concesión en el balance y reconociendo un gasto correspondiente en la cuenta de resultados.