La cuenta 220 del Plan General de Contabilidad es Inversiones en terrenos y bienes naturales.
22. INVERSIONES INMOBILIARIAS
220. Inversiones en terrenos y bienes naturales
221. Inversiones en construcciones
Activos no corrientes que sean inmuebles y que se posean para obtener rentas, plusvalías o ambas, en lugar de para:
— Su uso en la producción o suministro de bienes o servicios, o bien para fines administrativos; o
— Su venta en el curso ordinario de las operaciones. Las cuentas de este subgrupo figurarán en el activo no corriente del balance.
Cuenta 220 Inversiones en terrenos y bienes naturales
¿Cómo se contabiliza la cuenta 220?
a) Se cargarán por el precio de adquisición o coste de producción o por su cambio de uso, con abono, generalmente, a cuentas de los subgrupos 21 ó 57 ó a la cuenta
732.
b) Se abonarán por las enajenaciones, por su cambio de uso y en general por su baja del activo, con cargo, generalmente, a cuentas de los subgrupos 21 ó 57 y en
caso de pérdidas a la cuenta 672.
Qué supone la cuenta 220 Inversiones en terrenos y bienes naturales
La cuenta contable 220 «Inversiones en terrenos y bienes naturales» forma parte del grupo 2 del Plan General de Contabilidad (PGC) de España, que se refiere al inmovilizado material. Esta cuenta se utiliza para registrar el valor de las inversiones realizadas en terrenos y otros recursos naturales, como bosques, minas, canteras o yacimientos, que la empresa adquiere con el objetivo de utilizarlos en su actividad económica o como inversión a largo plazo.
Los terrenos y bienes naturales, a diferencia de otros activos, no están sujetos a amortización, ya que su vida útil no se deteriora con el tiempo de la misma manera que los edificios, maquinaria o vehículos. Sin embargo, pueden ser objeto de ajustes por deterioro si se produce una pérdida de valor significativa, como consecuencia de cambios en el mercado o daños irreparables.
Desde el punto de vista contable, cuando una empresa adquiere un terreno o un bien natural, se debe registrar en la cuenta 220 por su coste de adquisición, incluyendo no solo el precio de compra, sino también otros gastos asociados, como honorarios notariales, gastos de registro, impuestos asociados a la operación (como el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales) y cualquier gasto necesario para poner el terreno o el bien natural en condiciones operativas. Estos costos iniciales se acumulan en la cuenta 220 hasta que el activo está listo para ser utilizado.