La cuenta 667 del Plan General de Contabilidad es Pérdidas de créditos no comerciales.
66. GASTOS FINANCIEROS
660. Gastos financieros por actualización de provisiones
661. Intereses de obligaciones y bonos
662. Intereses de deudas
663. Pérdidas por valoración de instrumentos financieros por su valor razonable
6630. Pérdidas de cartera de negociación
6631. Pérdidas de designados por la empresa
6632. Pérdidas de disponibles para la venta
6633. Pérdidas de instrumentos de cobertura
664. Dividendo de acciones o participaciones consideradas como pasivos financieros
665. Intereses por descuento de efectos y operaciones de «factoring»
666. Pérdidas en participaciones y valores representativos de deuda
667. Pérdidas de créditos no comerciales
668. Diferencias negativas de cambio
669. Otros gastos financieros
Cuenta 667 Pérdidas de créditos no comerciales
Pérdidas producidas por insolvencias firmes de créditos no comerciales.
Se cargará por la pérdida producida con motivo de la insolvencia firme, con abono a cuentas de los sub grupos 24, 25, 53 y 54.
Qué supone la Cuenta 667 Pérdidas de créditos no comerciales
La cuenta contable 667 «Pérdidas de créditos no comerciales» forma parte del grupo 6 del Plan General de Contabilidad (PGC) de España, en el subgrupo 67, que agrupa los gastos financieros. Esta cuenta se utiliza para reflejar las pérdidas derivadas de créditos no comerciales que se consideran incobrables o de difícil cobro.
A diferencia de los créditos comerciales, que están relacionados con las operaciones habituales de venta de bienes y servicios (y por lo tanto, con la actividad principal de la empresa), los créditos no comerciales están relacionados con operaciones ajenas a la actividad ordinaria. Ejemplos de estos créditos incluyen préstamos concedidos a empleados, entidades o terceros, o aquellos derivados de operaciones financieras no vinculadas directamente con la actividad empresarial principal.
Cuando la empresa reconoce que un crédito no comercial no se podrá recuperar, ya sea por insolvencia del deudor o por otro motivo, debe registrar la pérdida correspondiente. En este caso, la cuenta 667 se utiliza para contabilizar la pérdida derivada de la incapacidad de cobrar ese crédito. Este ajuste es necesario para reflejar fielmente la situación financiera de la empresa, ya que reduce el valor de los activos y el beneficio del ejercicio.