Cuenta 672 Pérdidas procedentes de las inversiones inmobiliarias

La cuenta 672 del Plan General de Contabilidad es Pérdidas procedentes de las inversiones inmobiliarias.

67. PÉRDIDAS PROCEDENTES DE ACTIVOS NO CORRIENTES Y GASTOS EXCEPCIONALES
670. Pérdidas procedentes del inmovilizado intangible
671. Pérdidas procedentes del inmovilizado material
672. Pérdidas procedentes de las inversiones inmobiliarias
673. Pérdidas procedentes de participaciones a largo plazo en partes vinculadas
6733. Pérdidas procedentes de participaciones a largo plazoparticipaciones a largo plazo, empresas del grupo
6734. Pérdidas procedentes de participaciones a largo plazo, empresas asociadas
6735. Pérdidas procedentes de participaciones a largo plazo, otras partes vinculadas
675. Pérdidas por operaciones con obligaciones propias
678. Gastos excepcionales

Cuenta 672 Pérdidas procedentes de las inversiones inmobiliarias

Pérdidas producidas en la enajenación de inmovilizado intangible, material o las inversiones inmobiliarias o por su baja del activo, como consecuencia de pérdidas irreversibles de dichos activos.

Se cargarán por la pérdida producida en la enajenación o baja, con abono a las cuentas del grupo 2 que correspondan o a la cuenta 580.

De qué trata la cuenta contable 672

La cuenta contable 672 «Pérdidas procedentes de las inversiones inmobiliarias» pertenece al grupo 6 del Plan General de Contabilidad (PGC) de España, que está destinado a reflejar los gastos de la empresa. Esta cuenta se utiliza para registrar las pérdidas que surgen de las inversiones inmobiliarias, que son aquellos activos destinados a la obtención de rentas, como alquileres, o para su revalorización a largo plazo. Las inversiones inmobiliarias pueden incluir bienes inmuebles como terrenos, edificios, locales comerciales, viviendas, entre otros, que no forman parte del inmovilizado material utilizado en la actividad operativa principal de la empresa.

Las pérdidas que se registran en la cuenta 672 pueden deberse a varios factores. Un ejemplo común es la disminución del valor de mercado de los bienes inmuebles, que puede ser consecuencia de crisis económicas, cambios en el entorno urbano, la obsolescencia de la propiedad, o la disminución de la demanda de alquiler o compra de propiedades. También puede producirse una pérdida cuando se venden los bienes por un precio inferior al valor contable registrado en los estados financieros.

Cuando se produce una pérdida en una inversión inmobiliaria, es necesario ajustar el valor de dicha inversión en los libros contables para reflejar la realidad económica de la empresa. Este ajuste se realiza utilizando la cuenta 672 «Pérdidas procedentes de las inversiones inmobiliarias», que es un gasto que impacta directamente en el resultado del ejercicio.