La cuenta 671 del Plan General de Contabilidad es Pérdidas procedentes del inmovilizado material.
67. PÉRDIDAS PROCEDENTES DE ACTIVOS NO CORRIENTES Y GASTOS EXCEPCIONALES
670. Pérdidas procedentes del inmovilizado intangible
671. Pérdidas procedentes del inmovilizado material
672. Pérdidas procedentes de las inversiones inmobiliarias
673. Pérdidas procedentes de participaciones a largo plazo en partes vinculadas
6733. Pérdidas procedentes de participaciones a largo plazoparticipaciones a largo plazo, empresas del grupo
6734. Pérdidas procedentes de participaciones a largo plazo, empresas asociadas
6735. Pérdidas procedentes de participaciones a largo plazo, otras partes vinculadas
675. Pérdidas por operaciones con obligaciones propias
678. Gastos excepcionales
Cuenta 671 Pérdidas procedentes del inmovilizado material
Pérdidas producidas en la enajenación de inmovilizado intangible, material o las inversiones inmobiliarias o por su baja del activo, como consecuencia de pérdidas irreversibles de dichos activos.
Se cargarán por la pérdida producida en la enajenación o baja, con abono a las cuentas del grupo 2 que correspondan o a la cuenta 580.
Qué supone la Cuenta contable 671
La cuenta contable 671 «Pérdidas procedentes del inmovilizado material» pertenece al grupo 6 del Plan General de Contabilidad (PGC) de España, que está destinado a reflejar los gastos de la empresa. En particular, esta cuenta se utiliza para registrar las pérdidas que sufre una empresa debido a la disminución del valor de sus activos materiales, es decir, aquellos bienes tangibles utilizados en el proceso productivo o para la prestación de servicios, como edificios, maquinaria, vehículos, equipos informáticos, etc.
Los activos materiales, a diferencia de los intangibles, tienen una vida útil limitada y pueden sufrir deterioro, obsolescencia o pérdida de valor debido a factores como el desgaste, el daño accidental, cambios en el mercado o la disminución de la eficiencia productiva. Cuando un inmovilizado material pierde su valor y no puede ser recuperado, es necesario ajustar su valor contable para que los estados financieros reflejen correctamente la situación económica de la empresa.
La cuenta 671 se utiliza para registrar las pérdidas que surgen de esta reducción de valor. La pérdida puede originarse por diversas razones, como una valoración inferior a la que se había previsto inicialmente, la obsolescencia de un equipo o incluso la venta de un bien por debajo de su valor contable. También se aplica cuando se realiza un deterioro o cuando el activo ya no cumple con su función en la empresa.