Cuenta 112 Reserva legal

La cuenta 112 del Plan General de Contabilidad es Reserva legal.

11. RESERVAS Y OTROS INSTRUMENTOS DE PATRIMONIO NETO
110. Prima de emisión o asunción
111. Otros instrumentos de patrimonio neto
1110. Patrimonio neto por emisión de instrumentos financieros compuestos
1111. Resto de instrumentos de patrimonio neto
112. Reserva legal
113. Reservas voluntarias
114. Reservas especiales
1140. Reservas para acciones o participaciones de la sociedad dominante
1141. Reservas estatutarias
1142. Reserva por capital amortizado
1143. Reserva por fondo de comercio
1144. Reservas por acciones propias aceptadas en garantía
115. Reservas por pérdidas y ganancias actuariales y otros ajustes
118. Aportaciones de socios o propietarios
119. Diferencias por ajuste del capital a euros

112. Reserva legal

Esta cuenta registrará la reserva establecida por el artículo 214 del Texto Refundido de la Ley de Sociedades Anónimas.

¿Cómo se contabiliza la cuenta 112?

a) Se abonará, generalmente, con cargo a la cuenta 129.

b) Se cargará por la disposición que se haga de esta reserva.

De qué trata la Cuenta 112 Reserva legal

La cuenta contable 112, correspondiente a la «Reserva Legal», es un componente fundamental del patrimonio neto en el marco del Plan General de Contabilidad (PGC) en España. Esta reserva está diseñada para proteger a los acreedores y asegurar la estabilidad financiera de la empresa, y su constitución es obligatoria conforme a la legislación mercantil española.

Según el artículo 274 del Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital (LSC), las sociedades deben destinar, al menos, el 10% de los beneficios obtenidos en cada ejercicio a la reserva legal, hasta que esta alcance un monto equivalente al 20% del capital social. Este requisito tiene como objetivo preservar una parte del capital para hacer frente a posibles pérdidas futuras.

Desde el punto de vista contable, la reserva legal se registra como un aumento del patrimonio neto. Su creación implica una reducción de los resultados disponibles para la distribución entre los accionistas, ya que una parte de los beneficios se retiene en la empresa para fortalecer su estructura financiera. Esta retención es un acto de responsabilidad corporativa que busca mitigar riesgos financieros y asegurar la viabilidad de la empresa a largo plazo.