Cuenta 113 Reservas voluntarias

La cuenta 113 del Plan General de Contabilidad es Reservas voluntarias.

11. RESERVAS Y OTROS INSTRUMENTOS DE PATRIMONIO NETO
110. Prima de emisión o asunción
111. Otros instrumentos de patrimonio neto
1110. Patrimonio neto por emisión de instrumentos financieros compuestos
1111. Resto de instrumentos de patrimonio neto
112. Reserva legal
113. Reservas voluntarias
114. Reservas especiales
1140. Reservas para acciones o participaciones de la sociedad dominante
1141. Reservas estatutarias
1142. Reserva por capital amortizado
1143. Reserva por fondo de comercio
1144. Reservas por acciones propias aceptadas en garantía
115. Reservas por pérdidas y ganancias actuariales y otros ajustes
118. Aportaciones de socios o propietarios
119. Diferencias por ajuste del capital a euros

113. Reservas voluntarias

Son las constituidas libremente por la empresa.

¿Cómo se contabiliza la cuenta 113?

a) Se abonará, generalmente, con cargo a la cuenta 129.

b) Se cargará por la disposición que se haga de esta reserva.

Qué supone la Cuenta 113 Reservas voluntarias

La cuenta contable 113, correspondiente a las «Reservas Voluntarias», forma parte del patrimonio neto de las entidades según el Plan General de Contabilidad (PGC) en España. Estas reservas son fundamentales para la gestión financiera y la estabilidad económica de las empresas, ya que permiten fortalecer su capital y proporcionar un margen de maniobra ante eventualidades.

Las reservas voluntarias se constituyen a partir de beneficios obtenidos en ejercicios anteriores y se crean a decisión de la junta de accionistas o del órgano de administración de la empresa. A diferencia de las reservas legales, que son obligatorias y están establecidas por ley, las reservas voluntarias son una herramienta flexible que permite a las empresas adaptarse a sus necesidades y objetivos estratégicos.

Uno de los principales objetivos de las reservas voluntarias es proporcionar una fuente de financiación interna. Estas reservas pueden utilizarse para realizar inversiones, financiar proyectos de expansión, afrontar crisis económicas o cubrir pérdidas futuras sin necesidad de recurrir a financiación externa. Además, el mantenimiento de reservas voluntarias puede mejorar la percepción de la empresa ante inversores y entidades financieras, aumentando su capacidad de obtener financiación en condiciones más favorables.